Al dar inicio al acto de apertura del ciclo lectivo del 2018 en la Escuela Nº. 3, el intendente Héctor Olivera estuvo acompañado por la inspectora distrital María La Frossia y por los docentes Waldo Ojeda y Rocío Velázquez, además de padres y alumnos de esa escuela de nuestro distrito.

En el acto, Olivera celebró que haya sido posible mantener abierta la sección de la Escuela Nº. 3 ,que iba a cerrarse tras la decisión de la gobernadora María Eugenia Vidal de cerrar escuelas y cesantear docentes por toda la Provincia. “Cerrar una escuela es cerrar una comunidad y que lo que se necesita es todo lo contrario, es abrir más escuelas”, manifestó Héctor Olivera, expresando su satisfacción por el objetivo logrado.

El intendente Olivera también destacó las palabras de la inspectora María La Frossia sobre el “sentido de pertenencia de las familias que lograron el objetivo de mantener viva la escuelita” y los alentó a seguir luchando por la educación pública.

La amenaza de Vidal

Hasta hace pocos días, las familias del Paraje Centinela —que conforman la comunidad educativa en torno a la Escuela Nº. 3— veían con incertidumbre el futuro de sus hijos. Tras la decisión de la gobernadora María Eugenia Vidal, una de las secciones de la institución debía cerrarse, dejando apenas seis alumnos con posibilidades de continuar sus estudios en la Escuela Nº. 3, mientras que el resto debía buscar otro lugar si querían seguir estudiando.

No obstante, para la Municipalidad de Tordillo, defender la educación pública de nuestros hijos es y ha sido un compromiso durante los 15 años de gestión sostenida. Además, la movilización de toda la comunidad educativa fue fundamental para que la sección de la Escuela Nº. 3 de Paraje Centinela no cerrara. Gracias al esfuerzo aunado del intendente, de la inspectora y de padres y alumnos, la escuela seguirá con todas sus secciones abiertas, atendiendo a sus 19 alumnos y avanzando hacia la escolarización de otros niños que aún no lo estaban.

Una comunidad de pie

Ante la amenaza del gobierno provincial de cerrar escuelas, la comunidad se movilizó a la rotonda del empalme de las rutas 11 y 56 para exigir respeto a la educación pública por parte del gobierno que encabeza María Eugenia Vidal. También se llevaron a cabo reuniones con autoridades educativas, en las que los padres de alumnos plantearon sus realidades y la necesidad de que sus hijos puedan seguir siendo escolarizados.

“Felizmente se logró que mantengamos las dos secciones, pero haber logrado lo que pretendíamos como comunidad educativa rural no hace que abandonemos el apoyo y el reclamo de las demás instituciones educativas rurales que están en riesgo de ser cerradas o disminuidas en su capacidad educativa”, afirmó el director de la Escuela Nº. 3, el docente Waldo Ojeda, renovando con más fuerzas que nunca su compromiso de brindarles a los niños un año enriquecedor y lleno de experiencias.